Estuve presente ese día... ¡¡qué marco más espectacular para escuchar y ver, para sentir la validez de mi accionar, para deleitarme con el arte y el relato mítico!!
Sencillamente maravilloso.
¡¡Bienvenid@!! Mi Blog contiene: Proyecto: “Parque El Remanso" en Curicó-Chile; mis actividades de "Humanistas en La Reina" Si vas a entradas antiguas, con la "Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia... Además escribo relatos de experiencias directas y pensamientos. En síntesis, es el escaparate en donde muestro en qué ando y qué proyectos. A la dcha. enlaces a otros sitios.
Mi querido Jose Luis: El tema de inauguración de mi Blog: "Pocas son las cosas importantes en la vida", va más allá de la anécdota que pongo, es verdad.
Tengo algunas certezas ya, y se van acumulando. Una de ellas es que hay respuesta clara y contundente (aunque no pueda explicarla racionalmente) a tal acertijo. Siento cosas buenas, como la existencia de un hilo invisible, o señales que el sentido de la vida emite desde un punto. Que tales puedo captarlas o no, pero que sin lugar a dudas influyen y operan en mi vida (y en la de todos), señales que son para uno en particular, porque ninguno de nosotros ha partido desde el mismo punto de salida, y lo son también para todos y todas, en este viaje de la materia hecha conciencia en nosotros los humanos Es la acción de una "supra-mente" (por llamar esto de algún modo) actuando en este multiuniverso que somos nosotros y "el todo". Estas señales hay que a p r e h e n d e r l a s, porque si esto es así, orientan en la dirección correcta y todo bien, y si no, desorientan y todo mal. En tal sentido, escucho la enseñanza que me explica: El dolor es la señal que el cuerpo da cuando algo no anda bien, por lo tanto me está avisando, están al servicio de mi vida las señales de dolor, impulsándome a superarlo, a ir al médico por ejemplo y buscar solución. Así, el sufrimiento es la señal que da la "mente" en mi, para indicarme que algo va mal. Simple la cosa ¿no?... porque en tal caso, dígame lo que me diga, si sufro, tal justificación y la mirada que pongo en lo que me rodea es sólo ilusión. Mira tú que simple, el dolor es al cuerpo lo que el sufrimiento es a la mente... y que fundamentante para la elección de la dirección de mi vida; me recuerda las palabras de Silo en el libro El Paisaje Interno, concretamente en el capítulo "La Pregunta" que dice: " I. He aquí mi pregunta: ¿a medida que la vida pasa, crece en ti la felicidad o el sufrimiento? No pidas que defina estas palabras. Responde de acuerdo a lo que sientes." Y continúa: "2. Aún cuando sabio y poderoso, si no crece en ti y en quienes te rodean, la felicidad y la libertad, rechazaré tu ejemplo."En mis conversaciones del día de ayer 22 de enero de 2008, ante el inspirador paisaje de playa de Viña del Mar (Chile) y junto a Paulina, mi nuevo amor. En este, mi primer verano después de 30 años de ausencia en el país que me vio nacer; miraba la vida que se estaba dando a las orillas de ese mar helado que es el pacífico, los niños con sus familias, el luminoso sol que doraba las olas y el mar hasta el horizonte, las bondades de quienes me acompañaban que hilaban discursos en un tono alegre y reconfortante. En fin un marco totalmente inspirador que me hizo recordar un anécdota de esas simples pero con un hondo significado que ahora les relato:
Un día una gran amiga me invita a ver a su madre, una persona mayor que vivía sola en un pueblo manchego de España y a quien unos meses antes había conocido en su casa. Estaba en el lecho de una cama hospitalaria, parecía entonces que se encontraba cercana a sus últimos días de vida en este espacio-tiempo en el que vivimos nuestras vidas humanas. Ella intuía la existencia de una relación especial que yo mantenía con su hija mayor, quien por otra parte se acababa de separar de su pareja después de 25 años de matrimonio.
Debo decir que el tema de "la muerte", para mi es un tema recurrente, que no eludo meditar y hablar y hablarme de ello. He comprobado que mientras más cercana tengo la copresencia de la misma, mas intensa vivo mi vida con sus acciones y significados. Siento a la muerte como un hecho natural que hace al proceso de todo lo viviente en este mundo. Para mi es un acto de liberación que cierra un ciclo y abre otro... Tengo la certeza indemostrable de que ese nuevo ciclo al que accederé después de mi muerte física, lo construyo en esta vida, sospechando que no es para todos igual sino conforme a cómo y con qué vaya construyendo mi vida ahora en este espacio y en este tiempo. Sin duda voy hacia mi muerte física y eso me hace atender a la posibilidad de trascendencia, de continuidad más allá de la muerte.
Sé que hay algo que impulsa todo, que ese sentido de la existencia opera así tenga o no conciencia de ello. Sintetizando, que no es indiferente nada de los que haga, sienta o piense en mi vida, porque son elementos con los que estoy, además de todo, construyendo la continuación de una existencia que a veces rozo, después de mi partida. Termino diciendo que para nada creo en las amenazas de ultratumba de las religiones ni en ese Ser que ha de someterme al premio o al castigo cuando muera.
Me siento al lado de su cama tomo delicadamente su mano y comenzamos a sintonizarnos con las miradas, algunas pocas palabras y en ambos una cálida sonrisa. Su hija, viendo lo que estaba produciéndose entre su madre y yo, decide acertadamente salir de la habitación y dejarnos solos. Hablamos de echo de morir, de los significados que para ella tenía tal acto, le pregunté cómo estaba enfrentando el tema y la conversación fluía calmamente, estrechando aun mas nuestro lazos. Yo sentía su agradecimiento por facilitarle la oportunidad de hablar del tema sin la carga doliente que suele acompañar estas situaciones. Ella me hablaba calmamente como si estuviera buscando que cada palabra que saliera por su boca, fuera la justa y adecuada, que coincidiera con lo que estaba viviendo en esos momentos, mientras apretaba mi mano cariñosamente.